domingo, 15 de julio de 2012

Fotoprotección: tipos de filtros

Hola a todas, ¿Cómo lleváis el verano? Yo he empezado a trabajar, así que poco tiempo me queda para visitar vuestros blogs, pero seguiré por aquí, aunque sea menos a menudo. No disfrutaré mucho del verano porque tengo jornada partida, pero aún así estoy muy contenta de haber conseguido trabajo. Los domingos es cuando aprovecho para ir un rato a la piscina y desconectar de la semana. Cada vez me gusta menos tomar el sol, pero reconozco que tomándolo con moderación, a las horas adecuadas y con buena protección solar, es un bien necesario para nuestra salud, que también hay que disfrutarlo. Debéis saber que cada filtro se caracteriza por una serie de propiedades que pueden ser más o menos aptos, según nuestro tipo de piel, fototipo personal, y condiciones de exposición al sol. Hoy quería hablaros de los diferentes tipos de filtros:
 


Los filtros solares son sustancias destinadas a proteger la piel frente a la luz del sol, ya sea por medio de la absorción o reflexión de las radiaciones solares. Protegen, previenen alteraciones cutáneas provocadas por exceso de radiación, evitan el envejecimiento prematuro y secuelas por acumulación de radiación, reduciendo el riesgo de cáncer de piel.
Existen 4 tipos de filtros: 
Filtros físicos:  Son micropigmentos minerales; los más utilizados son los óxidos de zinc y dióxido de titanio que protegen de la radiación ultravioleta por reflexión de esta. Antiguamente estos protectores eran blancos, pastosos y difíciles de extender, pero actualmente han minimizado el tamaño de partícula y son más ligeros que antes. Están indicados para pieles sensibles, intolerantes y lesionadas.
Ventajas:
  • Son inocuos para la piel ya que no se absorben
  • tienen gran tolerancia y rara vez producen alergia.
  • son resistentes al agua
  • comienzan a protegerte desde el mismo momento en que te lo aplicas, no hace falta esperar a que se absorba.
Inconvenientes: no aptos para pieles grasas.
Filtros químicos: son compuestos químicos aromáticos que protegen por absorción de las radiaciones (UVA, UVB e IR) impidiendo la transmisión de estas hacia el interior, convirtiéndolas en otro tipo de energía inofensiva para la piel.  Dependiendo de la formulación del filtro, ejercerá su acción sobre el tipo de radiación (UVA,UVB,IR) y su capacidad de protegerte. Hay que aplicarlos 30 minutos antes de la exposición al sol.
Ventajas:
  • su formulación es sencilla.
  • Son fáciles de aplicar.
Inconvenientes: pueden producir alergia por eso no se recomiendan en niños, en pieles lesionadas o pieles intolerantes. Aunque actualmente ya hay protectores solares que no contienen parabenos, perfumes, alcohol, ni colorantes, para evitar dichas alergias.
Filtros biológicos: Protegen la piel de la oxidación evitando la formación de radicales libres y evitando la inflamación. Son  sustancias antioxidantes como vitaminas E, C, y el último tan puesto de moda ácido ferúlico. Generalmente suelen ir asociados a los demás tipos de filtros potenciándolos y consiguiendo disminuir así el daño celular.
Me gusta escoger protectores que lleven incorporado algún tipo de antioxidante principalmente para la cara.
Filtros organo-minerales: son lo último en el avance de protección solar y protegen la piel de la radiación UV tanto por absorción como por reflexión. Son filtros químicos insolubles con la seguridad de los físicos, actúan por absorción, reflexión y dispersión. Entre ellos Mexoryl SX, Mexoryl XL, Tinosob M y Tinosor S, de los que os hablaré más adelante.
Actualmente los hay formulados individualmente o en combinación de varios de ellos para aprovechar las ventajas de los diferentes tipos de filtros.
¿Os fijáis normalmente en la composición de los protectores solares?

1 comentario:

  1. Muy interesante esta entrada. He aprendido un montón.
    ¡Gracias guapa!!!

    ResponderEliminar